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Los papeles del taller

Qué puede hacer cada quien, hasta dónde alcanza y por qué.

En VanyTaller hay seis papeles, y el alcance es parte del papel: no es algo que se configure aparte, y por eso no se puede dar por error.

PapelDe qué se ocupaHasta dónde alcanza
DueñoManda en el taller: datos, papeles, catálogo, precios y el panel de controlTodo el taller
Jefe de tallerReparte el trabajo, controla la calidad, decide qué se pideSu sede
AsesorRecibe, presupuesta, habla con el cliente, entrega y cobraSu sede
BodegaLas piezas: existencias, pedidos y proveedoresSu sede
TécnicoLo suyo: sus tareas, su reloj, la evidencia y lo que le pone al equipoLo que le toca
ClienteLo suyo: su orden, su presupuesto y sus facturasLo suyo

Lo hace cumplir el servidor, no la pantalla. Que un botón no aparezca es una cortesía; que la API diga que no es la regla.

Dos reglas que conviene entender

Aprobar no es hacer

Ningún papel aprueba lo que él mismo hace. No es desconfianza: el que acaba de apretar un perno es la última persona capaz de ver que está flojo.

  • El control de calidad lo hace alguien que no trabajó en esa orden. Si tu taller es de una sola persona, se desactiva en la ficha del taller — y queda dicho que se desactivó, que no es lo mismo que no haberlo pensado nunca.
  • El presupuesto lo aprueba el CLIENTE, porque es su dinero. Nadie del taller lo puede aprobar. Si el cliente aprueba por teléfono, el asesor lo registra en su nombre, y eso queda anotado como lo que es: un acto distinto de que apruebe él. La diferencia importa el día que alguien discute los cuatrocientos dólares.

El estado de una orden no se escribe: se transita

No hay una casilla donde elegir «entregada». Hay pasos, cada uno con quién lo puede dar y qué exige, y la pantalla te enseña también los que hoy no puedes dar, con el motivo escrito. Un botón que desaparece te deja buscándolo; uno que dice «faltan dos ítems por decidir» se resuelve solo.

Por eso hay cosas que el sistema no te deja hacer, y todas por la misma razón:

  • No se entrega una orden sin una foto del trabajo hecho — es lo que sostiene la garantía el día que alguien reclama.
  • No se entrega sin haber pasado el control de calidad.
  • No se pasa a control con tareas a medias.
  • No se manda un presupuesto sin ni una línea.
  • No se da una factura por pagada con saldo pendiente.

El cliente no necesita cuenta

Al abrir la orden se genera un enlace. Con él, tu cliente ve en qué anda su equipo, las fotos, y aprueba o rechaza el presupuesto línea por línea —puede aceptar el cambio de aceite y dejar los amortiguadores para después—. No ve lo que te costó una pieza, ni las notas del técnico, ni por qué devolviste el trabajo al banco.

Pedirle que se cree una cuenta para ver si su carro está listo es la forma más segura de que te llame por teléfono.